lunes, 15 de febrero de 2010

Carnevale di Viareggio

Ayer domingo, un día sin planes muy diferentes a cualquier otro, Mauro propuso ir a los carnavales de Viareggio, muy conocidos por la zona, la verdad es que más allá de eso no sé cuan conocidos son.
Así que para allí que fuimos, sin tener mucha idea de lo que iba a haber y con una ligera idea de que había que pagar 15 € de entrada...

Al salir del tren e ir donde va Vicente, nos encontramos con un desfile de gente disfrazada en grupo. El desfile terminó en la entrada de un recinto, donde solo dejaban pasar a la gente de dichos grupos, al resto los mandaban a otra entrada. A pesar de no tener entrada ni intención de comprarla, nos acercamos a ver que se cocía. Típica entrada a cualquier evento con gente pidiendo los tickes, así que estando decidiendo que íbamos a hacer, se nos acerco un hombre que pregunto si teníamos entradas mientras se llevaba la mano al bolsillo, "coño, la reventa" pensé yo, pero no, nos regalo dos entradas. El señor en cuestión parecía de la organización y las entradas eran de esas sin coste para regalar, pero vamos, que mucha gente se quedó fuera y nosotros tuvimos esa suerte.

Una vez dentro, continuábamos sin tener ni idea de que había o se hacía ahí. Hasta que vimos enormes carrozas y comenzó un desfile que duró más de dos horas.


La verdad es que fue impresionante, sobre todo porque nosotros nunca habíamos visto nada así, pero terminamos destrozados de estar de pie sin movernos mucho por temor a perder el sitio que no estaba nada mal. Solo Nosferatu hizo una escapada a comprar pilas.

video

A destacar, la cantidad de gente que iba disfrazada, con trajes pensados para el frío, mucho disfraz de animal de peluche. Y me sorprendió que la mayoría de las carrozas satirizaban personajes políticos italianos, entre ellos al mismo Silvio...
Como colofón final, tras 15 minutos de espera para poder comprar los billetes de vuelta, entre la gente y las prisas, nos equivocamos de tren... así que fuimos dos paradas de ida y otras dos de vuelta sin billete. Creo que era la primera vez que no nos encontrábamos a un revisor, pero después de todo llevábamos los billetes del tren que teníamos que haber cogido y no eramos los únicos que se habían confundido de tren y tampoco habían comprado billete para esas paradas.

Puede decirse que anoche dormimos como bebes después de tanto ajetreo.

1 comentario:

Melissa dijo...

Ohh, que chulo! yo ni me enterado cuando era carnaval, que rancios los ingleses