martes, 7 de marzo de 2017

Apnea: otra realidad


Precioso reportaje, la verdad.

lunes, 6 de marzo de 2017

Yo no me explico, tu no me entiendes

Y así nos va.

Tal vez yo no me explique, tal vez tu no me entiendas.

Nos sentimos perdidos, nos frustramos, para darnos cuenta que ni tan siquiera hablamos el mismo idioma.

Desconocidos que gritan desde distintas partes del mundo mirando hacia arriba.

jueves, 2 de marzo de 2017

Demencia demencial

Hoy un amigo me ha empezado a contar una historia sobre otro amigo suyo. Solo con los primeros datos he pensado "demencia". Y es que últimamente oigo historias parecidas de distintas personas en diferentes contextos.

Sin duda es una enfermedad complicada, como deben de ser todas aquellas que afectan a lo que comúnmente denominamos "cabeza".

No deja de sorprenderme que lejos de ser una enfermedad en personas mayores, cada vez conozco casos de gente no tan mayor.

Pero lo que realmente me sorprende es que no haya un protocolo de actuación más definido para que se pueda, digamos, sino atajar, contener o al menos sobrellevar.

Y es que uno de los principales problemas es que lo propios enfermos no reconocen su enfermedad, lo que hace improbable que acudan por si mismos al médico para seguir su tratamiento.

Los familiares,  se ven en una situación de impotencia viendo por un lado a un ser querido que cada vez dista más de la persona que era, y en muchos otros casos incluso teniendo que convivir con enfermos violentos sin diagnosticar.

Y en medio de este caos incluso hay médicos que insisten que es el propio enfermo el que por sus medios tiene que acudir a la consulta para ser diagnosticado y que no hay otra forma de gestionar esta situación.

Y yo me pregunto, por qué no hay un procedimiento para estos casos si no son tan aislados ni mucho menos.

Sufre el enfermo y sufren sus impotentes seres queridos.

miércoles, 1 de marzo de 2017

Blues


martes, 21 de febrero de 2017

Insu... insu¿qué?

Ole, dos post en un día. No sé, me apetece escribir. No sé de qué, cosa que no suele traer buenas nuevas, pero me apetece, asi que qué cojones.

Estoy mayor, creo. Y sigo siendo el mismo niño idiota de siempre, cada vez me doy más cuenta, así que cada vez que lo pienso me doy cuenta de lo mayor que estoy. ¿Treinta y siete van a ser este año? siempre tengo que pensarlo, no es estúpido?

Tengo pendientes muchas cosas, eg. montón de fotos de Nepal, pero se han cruzado los años con mi ordenador y decidió morirse a finales del año pasado. He tenido que hacer una inversión en el nuevo. Las cosas de hacerse mayor, me decidí a hacerme con un Windows legal y ahora me da un miedo terrible meterle un Photoshop pirata que la última versión me trajo un troyano que tardé varios días en conseguir erradicar. Además, símplemente los discos duros antiguos aún no los tengo instalados puesto que sé que tendré que hacer una limpieza de nada menos que de 2 Teras de archivos.Y entre la pereza y los días que paso entretenido talando un nuevo pino caído ando dejando las fotos aplazadas. Una pena porque las tenía casi todas ya acabadas. Pero bueno, todo llegará, cuando ya no se acuerde nadie.

Y lo dicho, un pino caído, otro más, así que se ha decidido talar otros tres que estaban en vías de irse al suelo. Así que tengo mi pequeño entretenimiento. Esta vez incluso sacaremos tablones de ellos. Aún estoy con la ciencia oculta del montaje de sierras mecánicas y soportes con ángulos rectos perfectos, pero dentro de poco creo que saldrán las primeras maderas autóctonas constructivas.

Ordenador, jardín y por supuesto nadar, que se ha convertido en otro clásico. Probablemente este sábado haga mi segunda salida al mar a hacer travesía, algo menos de 3Km (espero), con una panda de colgados dispuestos a hacerse una travesía de 10 km este verano. Ya me contarán, porque yo les repito una y otra vez que están mal de la cabeza. Creo que no he hecho esa distancia ni corriendo... ya me contarás.

Aun así la piscina me gusta, cuesta entrar, pero luego se le coje el gusanillo. Interactúo con gente, la mayoría buenas personas, sin pretensiones, felices de lo que tienen, de su pequeña burbuja, gente de mi edad con familia hecha o en vías, que al cabo del rato irán a casa a ocuparse de los peques y la mujer. Y entre unas cosas y otras acabo echando un par de kilómetros de aquí para allá, lo cual me hace sentir activo y perdona que me coma tres platos de la paella que hago en la barbacoa.

Mientras tanto la vida me pasa...

Pero sabes? por hoy paso de chorradas. Me voy a la cama rápido, sin pensarlo y con esta canción de tono agridulce que no he dejado de ponerme mientras escribía, como en los viejos tiempos, no vaya a ser que me cruce y jodamos el post. Con lo bonito que me ha quedado este insulso, insustancial e insu... insuficiente? no.... no sé, algo tiene que empezar por insu que pegue. Insurrecto? no, eso no Sr. google... Bueno, a la efímera y vacía búsqueda de una palabra que empiece por insu me abandono por hoy.

Ale, buenas noches.

Faded

Será el piano o será la tierra que me recuerda épocas de vaqueros y camisas a cuadros en medio de una pista de baile, a salas oscuras y luces de neón. Sábados de inocente felicidad. Sea lo que sea esta canción tiene algo que me toca, esta versión especialmente.


mood

miércoles, 15 de febrero de 2017

Plástica mirada a un futuro pasado

Resulta aparentemente sencillo aprender a andar, un pie, otro detrás y mantener el equilibrio.

Cuando lo tenemos dominado nos sobra tiempo para pensar y es ahí cuando la cosa se complica. Velocidad, dirección, propósito... caos.

La vida se escapa a nuestro control. ¿Somos lo que dejamos a nuestro paso? Huellas en la arena que el viento se lleva, al fin y al cabo efímera felicidad.

Poco importa los planes que tengamos para nuestros pies cuando el camino desaparece ante nuestros incrédulos ojos, obligándonos a olvidar para resistir.

¿Suerte? cuestión de actitud, ¿o era aptitud? En cualquier caso muchos estaremos jodidos...

Demasiada sensibilidad hacia las condiciones iniciales, los cambios, cambios son, y llega un momento que es difícil determinar la zona de confort.

En cualquier caso, mañana podremos seguir diciendo "mañana..."

martes, 14 de febrero de 2017

Un clasico

He vuelto a escuchar música, hacía años que no lo hacía, y resulta que aún disfruto tremendamente de ella, que me cambia el humor, que me hace sentir.

sábado, 4 de febrero de 2017

Siempre me acuerdo de tí

Cercenado. Perdido.

Quizá he perdido ya las palabras. Quizá he perdido el resto del poco ser que me quedaba. Las ganas la ilusión.
Detrás de mi vida se fué lo demás, poco a poco, un goteo de negrura y tristeza.
Cada pesadilla en la que me despierta en medio de la oscuridad. En las que una y otra vez te busco, te persigo, sólo para encontrar mis errores, mi amargura, mi desesperación. En una pesadilla. Repetida, diferente pero igual, siempre la misma.
Me acuerdo de tí.
Vivo con sendos cortes en las muñecas. Todos mis pasos están marcados en la amarga sangre que desprenden. Ni uno sólo de ellos pisa fuera de las heridas.
Nunca más hubo posibilidad de redención. Sólo tiempo para perdonarme a mí mismo. Eso ya lo hice y no funcionó. Qué voy a hacer ahora. No lo sé, dejó de ser importante. Llegué a mi destino. Un lago en la niebla donde mi barco no tiene remos y ninguna corriente llega. Donde ningun sonido llega y ninguna palabra consigue salir.
Mi vida eras tú, y ahora no soy. Nada sale del horizonte de sucesos.
Lo que teníamos era especial. Muy especial. Un cuento. Tanto que a día de hoy en lo poco que queda de mí la única maldita cosa que suena es esta jodida impronta que me repite ¿y si? A veces la odio, no entiendo porqué no se marcha y me deja. Es la única que me hace sentir algo, dolor. Pero le concedo una cosa, es la única luz que alumbra esta oscuridad.
Ya es un clásico, seguir la zanahoria con tu aliento aquí detrás.
Ya es un clásico, perdí el salvoconducto y ahora espero al emisaro.... que nunca llegará.
Mi duelo es mi hogar. Mi cádilac mi cama. Mi sed mi dolor, mi esperanza.
No se puede esperar ya nada de mí, pues ya sólo un demonio pestilente soy. Un estúpido y peligroso incauto caído en el lago de la eterna pestilencia.
Siempre me acuerdo de tí, siempre recuerdo que no estás, siempre recuerdo cuánto, cuánto me equivoqué, siempre... porque el agujero que dejaste es lo que soy yo.

lunes, 2 de enero de 2017

Yeeeee

Increíblemente internet sigue escondiendo viejas nuevas cosas.

Patrocinado por grandes momentos en la Fortaleza. Aquí el original.

 

 Del que salen millones de chorradas...

 

 Mi favorita la de los cazafantasmas sin duda, aunque la de Pulp fiction no está nada mal conseguida tampoco. Y todo nace de estos dibujos... a veces las cosas se van tanto de madre que ya ni se sabe porque se originaron...

miércoles, 21 de diciembre de 2016

Tiburón Fantasma

La quimera de las profundidades en vídeo por primera vez. Precioso, la verdad.


domingo, 11 de diciembre de 2016

Filamentos incandescentes

En la cama no hacía frío,  incluso se hubiera estado a gusto si no fuera por lo que era.
Bajo las sábanas un montón de brazos y piernas sin sentido.
Él miraba fijamente al techo. La luz estaba apagada, la habitación se iluminaba por una pequeña lámpara que había en un lateral.
No podía despegar sus ojos de los finos filamentos de la bombilla, tan delicados y sin embargo capaces de iluminar toda una estancia solo con accionar un interruptor.
Qué efímera era la vida y como se le atragantaba.

miércoles, 7 de diciembre de 2016

Nepal: Circuito del Annapurna (III), Puentes Tibetanos

Ya desde el primer día los puentes tibetanos fueron un constante en el recorrido. Obras de ingeniería nada tercermundista que impresionaban por el buen estado, la longitud que podían alcanzar, algunos de más de cien metros, y por la calidad misma de la construcción. La localización de algunos de ellos obligaba a pararse a divagar sobre el método que habían utilizado para pasar cables de un lado a otro del acantilado.


De vuelta en Pokhara fuímos al museo internacional del alpinismo, muy interesante todo sea dicho, y en él los puentes tenían su pequeño apartado con todas las variantes posibles y pequeñas réplicas a escala. Es una pena que no tuvieran fotos del proceso de construcción ni tampoco explicaciones al respecto porque a día de hoy sigo con suposiciones y teorías.




Arriba a la derecha!
Lo cierto es que atravesarlos era una pequeña aventura. No una de esas peligrosas y adrenalínicas, sino de las que a un niño le pondría una sonrisa de emoción y unos ojos como platos. Sorteando el río cargado de espuma nos acompañaron en todo el trayecto, media docena de ellos al dia, hasta que la montaña dejó de llevar agua.

Sólo uno en todo el camino estaba destruido y justo al lado otro lo flanqueaba, remarcando la importancia y el cuidado que en Nepal se les da a estas obras de arte, que de uno a otro lado del país se les ve conectando pueblos recónditos. Allí donde las pésimas carreteras ni se atrevían a acercarse un puente tibetano daba paso a los porteadores y las caravanas de mulas como si del medievo se tratara.



sábado, 3 de diciembre de 2016

Nepal: Circuito del Annapurna (II), Localización

Antes de saltar un poco al lío de las fotos quiero contar un poco cómo es el circuito para que luego las historias estén localizadas, así que vamos a ello.
Recorrido

El circuito del Annapurna es uno de los treks más famosos del mundo, y uno de los dos más conocidos en Nepal, compitiendo en fama con el trek del Campo Base del Everest. Sin haber hecho el acceso al pico más grande del mundo los comentarios de los locales y guías con los que hablamos coincidían en que el del Annapurna era el más bonito entre los treks de Nepal. Discurre por rutas mucho más frondosas en vegetación y discurre al lado de la montaña prácticamente en todo el recorrido.

A pesar de conocerse como circuito no se empieza y acaba en el mismo punto. Para hacernos una idea sencilla nos podemos imaginar un rectángulo tumbado con los lados largos arriba y abajo. Se inicia en la esquina sureste, abajo a la derecha, y se termina en la esquina suroeste. El lado inferior no está incluido en el circuito, aunque se puede recorrer parte de él si se quiere hacer otro de los recorridos famosos de Nepal, el ABC (Annapurna Base Camp). Esta rectángulo es por supuesto mucho más irregular, pero da una idea rápida del recorrido.

Y esta forma viene dada por los Annapurnas, que no es más que un macizo enorme con muchos picos, de unos 50km de este a oeste y la mitad o menos de norte a sur. En la ladera norte la montaña cae directamente al valle, mientras que en la ladera sur se crean varios circos con salida hacia Pokhara, a uno de los cuales hay que acceder para alcanzar el campo base del Annapurna en su ruta de acceso por el sur.

Perfil
Wikipedia
Los picos más importantes de la montaña son, de este a oeste en la cara norte: Lamjung Himal, Annapurna 2, Annapurna 4, Annapurna 3, Gangapurna y Tilicho. En el oeste están el Nilgiri, el Annapurna y el Annapurna Sur. Todos superan los 7000 metros. En la cara sur y algo separado del macizo se encuentra el Machhapuchare de 6993m, un precioso pico, sagrado para los nepalíes, y que por ello sigue siendo virgen. De hecho la única cima de los himalayas que nunca ha sido escalada.

Durante el recorrido se pueden ver otras montañas, pero las que destacan son otros dos ochomiles. El primero es el Manaslu (Manasluuuuu, Manasluuuuu --- Pronúnciese como Adam Weeeest, Adam Weeeest), la sexta montaña más alta del mundo que se puede ver al este del recorrido. La segunda es el Daulaghiri, al oeste, también de ocho mil metros, y que personalmente fue un espectáculo ver mientras amanecía desde Muktinath, donde acabó nuestra caminata.

Daulaghiri desde Muktinath
Daulaghiri

Aunque sea un poco coñazo entiendo que era necesario localizarnos para que luego fuera más sencillo ajustarse a las historias que irán saliendo. Discúlpenme el aburrimiento.

martes, 29 de noviembre de 2016

Nepal: Circuito del Annapurna (I)

Poco a poco, y con más pena que gloria por el estado del ordenador, van saliendo fotos. Aquí van unas muestras de los primeros días.

Hay muchas cosas que me han impresionado del trek. El haber pasado por diferentes paisajes ha sido una de ellas. Comenzamos entre campos de arroz y al ir subiendo atravesábamos jungla, bosque, desierto y al final pura montaña. El río y sus característicos puentes tibetanos nos acompañaron hasta casi los cuatro míl metros. Y por supuesto los Annapurnas dominaron las vistas a partir del tercer día.

La vegetación cambió de estar plagada de matorrales y árboles que hacían literalmente imposible salirse del camino, entre los cuales he de admitir que sólo reconocí el platanero, a convertirse en un bosque de abetos y pinos mucho más familiar. A partir de los 4500 ya nada crecía a pesar de que el agua seguía descendiendo por las laderas en pequeños riachuelos prácticamente congelados.

Curiosamente el camino comenzó con laderas escarpadas y a medida que íbamos subiendo, a pesar de acercarnos más a los picos nevados, los valles empezaban a perder profundidad y ganar en amplitud, quizá por el símple efecto de la fuerza de los ríos en cotas bajas, aunque es pura suposición.

Pero la guinda del pastel fueron los Annapurnas, al principio irreales, como pintados en un descomunal póster azulado y difuminado detrás de verdes montañas ya de por sí gigantescas. Para el quinto día estabamos pisándo una de sus laderas con la extraña sensación de que uno podía seguir subiendo sin mayor dificultad hasta hacer cima, a pesar de que a aquella barbaridad había que mirarla con la coronilla pegada al cogote. Era difícil darse cuenta que eran cinco los kilómetros que había por encima tu cabeza.