lunes, 15 de febrero de 2010

Carnevale di Viareggio

Ayer domingo, un día sin planes muy diferentes a cualquier otro, Mauro propuso ir a los carnavales de Viareggio, muy conocidos por la zona, la verdad es que más allá de eso no sé cuan conocidos son.
Así que para allí que fuimos, sin tener mucha idea de lo que iba a haber y con una ligera idea de que había que pagar 15 € de entrada...

Al salir del tren e ir donde va Vicente, nos encontramos con un desfile de gente disfrazada en grupo. El desfile terminó en la entrada de un recinto, donde solo dejaban pasar a la gente de dichos grupos, al resto los mandaban a otra entrada. A pesar de no tener entrada ni intención de comprarla, nos acercamos a ver que se cocía. Típica entrada a cualquier evento con gente pidiendo los tickes, así que estando decidiendo que íbamos a hacer, se nos acerco un hombre que pregunto si teníamos entradas mientras se llevaba la mano al bolsillo, "coño, la reventa" pensé yo, pero no, nos regalo dos entradas. El señor en cuestión parecía de la organización y las entradas eran de esas sin coste para regalar, pero vamos, que mucha gente se quedó fuera y nosotros tuvimos esa suerte.

Una vez dentro, continuábamos sin tener ni idea de que había o se hacía ahí. Hasta que vimos enormes carrozas y comenzó un desfile que duró más de dos horas.


La verdad es que fue impresionante, sobre todo porque nosotros nunca habíamos visto nada así, pero terminamos destrozados de estar de pie sin movernos mucho por temor a perder el sitio que no estaba nada mal. Solo Nosferatu hizo una escapada a comprar pilas.


A destacar, la cantidad de gente que iba disfrazada, con trajes pensados para el frío, mucho disfraz de animal de peluche. Y me sorprendió que la mayoría de las carrozas satirizaban personajes políticos italianos, entre ellos al mismo Silvio...
Como colofón final, tras 15 minutos de espera para poder comprar los billetes de vuelta, entre la gente y las prisas, nos equivocamos de tren... así que fuimos dos paradas de ida y otras dos de vuelta sin billete. Creo que era la primera vez que no nos encontrábamos a un revisor, pero después de todo llevábamos los billetes del tren que teníamos que haber cogido y no eramos los únicos que se habían confundido de tren y tampoco habían comprado billete para esas paradas.

Puede decirse que anoche dormimos como bebes después de tanto ajetreo.

domingo, 14 de febrero de 2010

Feliz San Ballantines

Una de mis baladas de amor favoritas.



¡Amor pa tos!

sábado, 13 de febrero de 2010

Me levanto o no me levanto

El día a comenzado como tantos otros:

- ¿Qué hora es?
- Las 8 de la mañana.
- No quiero ir al cole...
- Hoy no hay cole, ¿te vas a volver a dormir?
- No, pero no pienso salir de la cama en todo el día.

Pero al final salgo, porque mis esfuerzos por permanecer despierta no son suficientes y termino por quedarme dormida el tiempo necesario como para trastocar mi horario... ojalá tuviera la misma facilidad para dormir por las noches.

Ha habido una suerte de intención para salir a tomar una cerveza... puff, y aparece el dilema: si salimos nos vamos a divertir sin duda alguna, pero da una pereza... y aquí estamos a gusto, aunque por otro lado siempre que salimos decimos lo mismo "¿Por qué no hacemos esto más a menudo?"

Supongo que si fuera tan fácil como chasquear los dedos y estar ya en el sitio, saldríamos más, pero... pijama, ducha, frío, bici, ¿dónde vamos?, no sé, ¿dónde quieres tu?....

Total, que son las 23:30, no hemos cenado, y si bien podemos salir a tomarnos una cerveza, cenar fuera se nos va de presupuesto, así que una vez más: qué tarde es, qué frío hace, qué pereza, ¿vemos una peli?, qué agustito estamos en casa y qué bien nos vienen las escusas. :)

viernes, 12 de febrero de 2010

Salchipapas

Por fin Mauro sabe lo que son las salchipapas, aunque cuando las coma en un bar se decepcionara, ya que todos saben que las auténticas salchipapas son realmente papasalchis.
Yo, por mi parte, he descubierto que la salsa que para mi ha sido toda la vida la salsa con sabor a lapicero mojado, es en realidad salsa tártara.

,

miércoles, 10 de febrero de 2010

Vistas

Cambiando de tercio, aquí os dejo la vista que se ve desde las dos ventanas que hay en la casa. Es sólo una foto, pero es que la vista es la misma. Hecha al amanecer.


domingo, 7 de febrero de 2010

Con pies de plomo, relfexiones de sofá

Antes que nada puntualizar una cosa. No es lo mismo que un amigo te diga estoy jodido porque ha muerto mi ordenador, que el padre de tu novia te diga anda majo haz que el ordenador vaya más rápido. No es lo mismo que un colega te diga vente a echar uno y mientras me ayudas a instalar unos programas, que un tío vestido con corbata, al cual no conoces prácticamente de casi nada, te diga “hazme esto a ti que te gustan estas cosas”, porque aunque entiendo que a algunos eso les resulte extraño, sucede con mucha más asiduidad de lo que podría parecer. Y además este buen caballero te lo pide con la única intención de resolver un problema sin pagar un mantenimiento que, seamos sinceros, lo vale. Porque los informáticos, esos que vamos a arreglar ordenadores y no los que diseñan microsoft, cobramos dos duros. Y hagamos un cálculo de cuánto cuesta tu XP o Vista, cuánto cuesta tu Office, cuánto cuesta tu antivirus tu firewall, tu emulador de CD y tu Nero, eso sin contar todos los programas específicos que usas porque te gustan, ya sean de diseño web, arquitectura o lo que fuere. Añadámosle el precio del hardware, desde el propio ordenador, el router, o el propio cableado. Ahora a eso sumadle el precio de lo que vale para una persona sus partidas guardadas, sus fotos de los últimos 20 años y su informe de 100 páginas que tiene que presentar mañana a su jefe. Bueno, ahora estamos en situación de comprender a lo que uno se enfrenta cuando alguien te pide ven a arreglarme el ordenador.

Porque si vas y lo arreglas dejas al colega, amigo, o señor con una sonrisa en la boca, hablando maravillas de ti, y dándote las gracias de todo corazón. Pero si la cagas... imaginaos el papelón de estropear eso. Porque es así, es posible que instales otro programa después de que el usuario haya instalado y desinstalado otro programa del mismo tipo, o diferente versión, y el sistema se te caiga, o el usuario pierda la licencia de un programa, o un hardware agonizante se te muera durante los estresantes (para el ordenador) programas de testeo y rehabilitación, como puede ser un simple scandisk.

Os juro que cualquier cosa puede ocurrir. En una empresa se me encargó desinstalar en todos los equipos un antivirus que no se actualizaba correctamente en internet. No recuerdo el número de ordenadores que eran, tal vez 200 o 300. La mayoría fue muy fácil. En una parte abundante hubo algún fallo que se repetía con frecuencia pero sencillo de solucionar. En otros pocos, en 2 o 3, hubo que reinstalar el sistema operativo porque no había manera.

Yo no digo que los informáticos no cometamos errores, y a veces simplemente no tengamos ni idea de lo que ocurre. Es más, afirmo que cuando uno se sienta en un ordenador averiado, uno no sabe absolutamente nada. Nos metemos con un par de CD, un pen y un destornillador a luchar una guerra de la cual no se sabe si se saldrá mejor o peor.

Afortunadamente hoy en día hay ya muchas maneras de ganarla o por lo menos dejarlo todo como estaba. Hay herramientas para romper claves, acceder a particiones, recuperar archivos perdidos no reescritos... Y sobre todo, muchas herramientas para que el usuario mantenga un nivel de seguridad muy alto en su ordenador. Quién no a oído a un informático decir "haz una copia de seguridad".

Así que volvamos al pardillo de turno que llega a un ordenador con su software ilegal, porque no puede permitirse el lujo de gastarse más de mil y dos mil euros en herramientas de software, y empieza a lidiar con un ordenador que en su conjunto, con todo lo descrito antes, puede llegar a costar entre 3000 y 6000 euros. Es aquí donde llega la respuesta que muchos se hacen indignados. ¿Porqué te hablan así los informáticos, como si fueras tonto?

El informático general no considera que nadie sea tonto. Pero es posible que la idea que se tiene de arreglar un ordenador a veces diste mucho, muchísimo de la realidad. En una empresa se lidia con esta situación. La gente cree que por ser servicio técnico uno lo sabe todo. Pero el pobre chaval no programó windows, no programó el photoshop, no programó el mcafee, y en mi caso particular tampoco es que tenga muchas ganas. Yo hago mis pinitos y a fuerza de ver muchos ordenadores y muchos problemas voy sumando conocimientos. A ese currante del servicio técnico, nadie le ha explicado cuál es el problema, y es imposible que se le capacite para ello. Sus conocimientos se basan en una metodología para enfrentarse a ello, la mayoría de las veces, aprendida de forma autodidacta, a base de acertar unas cuantas veces, y errar no pocas.

Si eres de los que llega a casa enfadado porque el informático te ha dicho cosas que no entiendes pregúntate lo siguiente: ¿hubieras aceptado con una sonrisa y hubieras considerado al informático un persona capaz si te hubiera dicho “no lo sé”? ¿volverás a llamar a un pardillo que te diga “no lo sé” y le pagarás la próxima vez? ¿Qué dirás a tu jefe del departamento de servicio técnico de informática cuando acudan 20 veces a tu puesto y digan “no lo sé”, a pesar de que las 20 veces lo hayan arreglado?

Por cierto, hablo de esos problemas específicos para los cuales es casi imposible, por demasiado amplia, una formación precisa. Porque pongamos otro caso, también bastante común.

-Hola soy del servicio técnico

-Ah, ya era hora- te suelen decir, aunque hayas pasado la mañana echando el callo, o no, depende del día.

-Que se ha ido internet- en descargo del usuario he de decir que hay muchas frases típicas que nos hacen pensar en muchas respuestas la cual más graciosa que la anterior y que he visto que más de uno las suelta.

-¿A ver, me dejas un segundo?

-Si, todo tuyo- existe un patrón de usuario, con sus frases y sus comentarios. Ésta es una de ellas.

30 segundos después

-Ya lo tienes.

-¿Y qué le pasaba?

-Había perdido conectividad con el router pero le he renovado la IP y la ha pillado bien.

Muy bien, si en este momento uno piensa que el informático le habla en chino, tiene dos opciones. La primera sería dedicarle un tiempo a esta amada y odiada ciencia, complicada en apariencia, pero que no lo es tanto. La segunda se basa en que no se pueden comprender las explicaciones sin los conocimientos necesarios, por lo que es posible que se deba asumir un salto demasiado cuantitativo como para que no te hablen de forma excesivamente llana. Y repito que no considero que el informático (en general, capullos en todos lados) piense que nadie sea tonto, quizá sólo desinstruido. Si el usuario prefiere que le digan “internet y tu ordenador no estaban conectados”, es comprensible y respetable, pero hay que asumir que uno no llegará a comprender esta ciencia con las explicaciones técnicas que le vaya a dar el informático. Para ciertos niveles de conocimientos, ésta es la mejor y única explicación, no cabe preguntarse un porqué esperando cierta iluminación en esta ciencia. Si sin los conocimientos se pregunta “¿Porqué?” el usuario debe asumir que ya le han dado esa respuesta de una manera que pueda entender y el resto son tecnicismos. Para aquellos que entienden la explicación del informático y preguntan ¿Porqué? he de remitirles a un par de párrafos más arriba: ¿aceptarían un NO LO SÉ como respuesta? Si no lo hacen, es posible que se encuentren con una retahíla de explicaciones, todas ellas plausibles, de porqué puede haber sido, pero en general se darán cuenta de que son todas vagas e inespecíficas. Esto es más debido a la necesidad del usuario de respuestas, que a unas ganas del informático de dar detalles técnicos con los cuales tampoco se siente muy a gusto porque a veces sencillamente “no se sabe” de lo que se habla.

Esta es mi opinión de porqué hay gente que piensa que o se les habla como tontos o se les habla con una jerga incomprensible, por su búsqueda de un porqué que puedan asimilar. En mi caso particular, como falso informático, la mayoría de las veces no puedo encontrar en mi cabeza una forma de transformar mis conocimientos en un lenguaje comprensible para el no iniciado. Es como cuando intento leer algo de lo que se está investigando en el nuevo Gran Colisionador de Hadrones. Seguro que lo que llego a entender es el tope de lo que mi mente puede acercarse a la realidad con mis conocimientos, pero será una porción ínfima, y casi con toda seguridad incorrecta.

Y hasta aquí. Demasiado me he enrollado. Me alegra haber podido escribir esto y sobre todo que se hagan comentarios a los post, que así no nos sentimos tan lejos de la gente. También quería decir que me gustan las ideas del rubio en el comments del anterior, aunque he de decir una vez más que ir a casa de un colega con el pretexto de arreglar un ordenador, para mí es sólo eso, un pretexto que puede utilizar cualquiera para dejarme disfrutar de su compañía.

jueves, 4 de febrero de 2010

Más allá de la papelera de reciclaje, historias de miedo

He empezado a escribir esto como comentario al post anterior, pero creo que se ha convertido en una entrada. Así que aquí la dejo esperando que nadie se ofenda.

Una vez el padre de una novia mía me dijo que si me importaba que le echara un vistazo a su ordenador y que lo arreglara que tenía virus. Así que inocente de mí dije que sí, que le echaría un vistazo, y no es que tuviera muchas ganas de hacerlo, pero era la primera vez que veía al padre de mi novia y tampoco quería dejar mala impresión. Así que al día siguiente me senté delante del ordenador con un un antivirus de mi casa y empecé a trabajar. Después de conseguir instalar el bicho, escanearlo y limpiarlo aparece su padre por la puerta de casa y dice que sí, que muy bien, pero que si he arreglado eso de que va muy lento.

Si uno es informatico comprenderá la cara que se le queda a uno. Le dije que eso no tenía nada que ver. Que arreglar eso no era tan fácil. Me dijo que antes iba más rápido. Yo pensé, sí, cuando matusalén compró el ordenador seguro que pudo hacer sumas más rápido que su compañero de enfrente con el ábaco. Pero claro, como informático, uno acaba desarrollando una jerga para explicar, de una forma más o menos convincente, que "usted no tiene ni idea de lo que habla, devuelva su ordenador y cómprese una calculadora y una máquina de escribir. Si entendiera lo que me acaba de pedir entendería que me ha pedido que me siente ponga un huevo del cual salga una gallina y que esa gallina ponga huevos de oro y le regale la gallina y los huevos, “menos uno, que te lo regalo a tí (para que no me mires de esa manera... rarito- piensa él)".

Así que después de soltarle aquella confusa y timorata suerte de sandeces, me dice, si tienes que reinstalar el güindous lo reinstalas que lo tengo todo ahí, y se va dejándome con cara de mono engañado (nunca me cansaré de ver el vídeo) para volver con una caja de zapatos (casi todos tienen una caja de zapatos) con todos los drivers y los cd's de toda su vida (es increíble lo que puede llegar a salir de esas cajas).

-Bueno, pues ale, ponte a ello y luego te dejo pulirte a mi hija- Es posible que mis recuerdos estén un poco distorsionados con el paso del tiempo y mis deseos de aquel entonces, pero hubiera estado bien que hubiera dicho eso. El caso es que no lo hizo y allí me pasé la siguiente hora y media de mi pardilla vida. Primero con el padre a ver qué archivos quería guardar y dónde, luego con la hija que hacía compañía y luego con la madre que me traía cocacola y patatas. Siempre te traen cocacola y patatas, ahora cerveza y lo que haya. Es como un besito y un mimo cuando te están reventando por detrás, para que te sientas a gusto y cómodo mientras aprietas los dientes.

Cuando acabé quedó patente que la gráfica estaba mal, así que en una vana esperanza de que me dejaran por fin libre le dije al padre que era un problema de hardware, que había que comprar otra pieza y que yo allí no iba a poder hacer más. Y con todos sus huevos me dijo “Pues toma cincuenta euros, compras lo que haga falta y mañana vienes y lo instalas”

No volví al día siguiente, sino en el fin de semana cuando los padres se hubieron ido a su casa de ***. Instalé la gráfica y sería un bonito colofón decir que me acosté con la hija. Pero esta no es una historia de médicos ni arquitectos, ni de biólogos alternativos, esta es una historia de informáticos. Así que no, no sucedió. Ni siquiera me quedé con las vueltas de comprar la tarjeta.

Y esa es mi historia, que cada uno saque sus conclusiones. Yo escarmenté de lo lindo, os lo prometo. No estuve mucho más tiempo con aquella novia que me dejó al poco tiempo. Si ella lee esto, que es posible, le diría que no escribo esto como descargo de un rencor guardado sino como lección para otros pardillos como yo lo era, y supongo que sigo siendo. Para los demás os diré que un amigo informático es un tesoro, si encontráis a uno buscadle novia y aseguraos de que moja o... ejem... pagadle con especias. Vuestro ordenador os lo agradecerá. Para aquellos que empiezan algo de informática ésta es mi mejor solución. Es directa y parece ofensiva, pero quizá te salve de más de un lío alguna vez

miércoles, 3 de febrero de 2010

¡Por eso no tienes amigos!

Bueno, no puedo dejar pasar la oportunidad de dejar aquí este pedazo de mis pensamientos. Y aunque no lo haya escrito yo, he de decir que es una conversación que yo he tenido. Y apuesto a que un 90% de los que han sido mis compañeros de trabajo la han tenido. Sé que con todos ellos lo he comentado. Y es que no falla. Siempre aparece un listillo de turno, ese que te mira con cara de rarito, y te empieza a hablar con su sonrisa más encantadora...

"Todo el mundo sabe que cuando el informático sale a fumar, es porque quiere hablar de informática. Oye, que no es que trabajemos en esto, es que tenemos la puta suerte de que nos pagan por practicar nuestro hobby favorito ¡Qué suerte la nuestra!...." SIGUE AQUÍ

Erase una vez

Pues nada, 7 de la mañana y dando vueltas en la cama desde hacía dos horas... me rugen las tripas y hoy voy a llegar la primera al curro me parece a mi.

Sin más, me voy a preparar un desayuno contundente a ver si dejo que el día se ponga un poco mejor, a ver si hace sol.

Delicias de arroz

Hay días que se busca en intenné y otros que se encuentra. Para todos los cocineros del mundo aquí queda una delicia de receta. Es recomendable tomarse una pastillita para la garganta y otra para el estómago para su preparación.



martes, 2 de febrero de 2010

Martes que parecen lunes

Hoy me ha costado lo indecible levantarme, creo que he estado un par de minutos oyendo la alarma en sueños y me he despertado mientras palpaba confusamente buscando sobre la mesilla. Creo que pensaba que lo que sonaba, a pesar de ser una inconfunduble alarma, era una radio encendida, màs bien haciendo interferencias.

Hacia muchos dìas que no me iba sin desayunar, me imagino que los mismo que no salìa tan dormida de casa.

Antes de hacerlo me he asomado por la ventana ha ver el tiempo que hacia, cruzando los dedos porque estuviera nublado. Normalmente es porque no llueva, pero es que ayer dejè algas desongeandose en la calle y si hoy no hacia sol, podìa tomarmelo con màs calma, incluso dormir otro rato... pero no, solazo de escandalo.

A pesar del brillante sol, llevo suficiente tiempo viviendo aquì como para saber que da luz pero no calienta tanto como puede parecer. Camiseta de manga corta, de manga larga, jersey y abrigo. La capucha del abrigo siempre puesta, me recuerda a cuando iba al colegio y me ponìaa la bufanda por encima de la capucha y apenas se me veian los ojos.

"Mierda, los guantes... dònde estàn? No hay tiempo, las algas no necesitan mucho màs sol para apestar antes de licuarse"

Me gustarìa pensar que porque iba metida en mis pnsamientos, pero la verdad es que creo que solo iba dormida, casì me atropella un abuelillo en bici. Podrìa escribir un libro sobre mis incidencias ciclisticas, pero supongo salvo por la cantidad de ellas, tampoco habrìa nada reseñable.

Y eso es todo amigos, voy a seguir con lo mio...

domingo, 31 de enero de 2010

Comida viva

A quien le gusta el sushi? A mi me ponen esto en un japonés y pido la cuenta del tirón.



Me imagino un cochinillo en la bandeja gritando descosidamente mientras le arrancas una pata o unas costillas. También me imagino al mismo cerdo comiéndose tranquilamente la manzana que tiene en la boca mientras intentas añadirle a tu plato de costillas unas patatas asadas que tiene justo en frente y el cerdo mirándote con ojos de "¡¡¡No te atrevaaaaassss!!!". Me imagino también unas señoronas de casa comentando "uy si, es lo último hija, le dejas la cabeza viva mientras le asas el cuerpo y así le das de comer el relleno y él solito te lo prepara fresquito fresquito una vez que ya lo tienes servido en la mesa". Sí, la verdad es que el video no deja de ser algo turbio.

Aquí queda también otro video de comida viva, aunque no tengo muy claro lo que es

Señoras, el corto

Un corto desconcertante. Unas risas.


sábado, 30 de enero de 2010

Una storia disonesta




Si discuteva dei problemi dello stato
si andò a finire sull'hascish legalizzato
e casa mia pareva quasi il parlamento
erano in 15 ma mi parevan 100.

Se discutian los problemas del estado
llegando a la legalización del hachis
que mi casa parecia casi el parlamento

eran 15 pero me parecian 100.


Io che dicevo "Beh ragazzi andiamo piano,
il vizio non è stato mai un partito sano".
E il più ribelle mi rispose un po' stonato
e in canzonetta lui polemizzò così:

Yo decia: "Chicos vayamos despacio,
el vicio no ha sido nunca un buen partido"

Y el más rebelde me responde un poco desentonado

y con una canción polemizó así:


"Che bello!
due amici, una chitarra, uno spinello,
e una ragazza giusta che ci sta,
e tutto il resto che importanza ha?
Che bello!
se piove porteremo anche l'ombrello,
in giro per le vie della città
per due boccate di felicità".

"¡Qué bonito!
dos amigos, una guitarra, un porro,
y estar con una buena chica,
¿y el resto que más da?

¡qué bonito!,

si llueve cojeremos el paraguas
,
una vuelta por las calles de la ciudad
para dos bocados de felicidad".


"Ma l'opinione - dissi io - non la contate?
e che reputazione, dite un pò, vi fate?
la gente giudica voi state un po' in campana"
ma quello invece di ascoltarmi continuò:

"Pero ¿la opinion - decia yo- no la contais?
¿y la reputación?, decidme, ¿que haceis?

La gente juzga, estaros atentos"

pero en vez de escucharme, continuó:

"Che bello!,
col pakistano nero e con l'ombrello,
e una ragazza giusta che ci sta,
e tutto il resto che importanza ha?"

"¡Qué bonito!,
con el palestino negro y con el paraguas
,
y estar con una buena chica
,
¿y el resto que más da?"


Così di casa li cacciai senza ritegno,
senza badare a chi mi palesava sdegno,
li accompagnai per strada e chiuso ogni sportello
tornai in cucina e tra i barattoli uno che....

Así de casa los eché de malas maneras,
sin prestar atencion a quien me parecia molesto,
los acompañé a la calle y cerrado cada portal

volví a la cocina y entre los cacharros uno que...

"Che bello!,
col giradischi acceso e uno spinello,
non sarà stato giusto, si lo so,
ma in 15 eravamo troppi, o no?".
E questa, amici miei,
è una storia disonesta,
e puoi cambiarci i personaggi ma
quanta politica ci puoi trovar...

"¡Qué bonito!,
con el tocadiscos encencido y un porro,
no habrá sido justo, si, lo sé,
pero 15 eramos muchos, ¿o no?"
Y ésta, amigos mios,

es una hitoria deshonesta,

y se pueden cambiar los personajes pero

cuanta politica se puede encontrar
...

lunes, 25 de enero de 2010

Últimos coletazos de Malta

Como ya va quedando lejos Malta, y se acercan acontecimientos interesantes en estos próximos meses, empezando con las visitas, quería cerrar el ciclo de posts acerca de nuestras últimas vacaciones con una última remesa de fotos con lo que pueda haber quedado en el tintero de interés.

Malta es un lugar exótico y hogareño, aúna aspectos culturales, sociales, artísticos y temporales de lo más dispar. Pasear por el centro de La Valletta es muy parecido a hacerlo por Picadilly Circus, con sus rótulos fluorescentes, pubs, y restaurantes de comida rápida. Todo ello adornado con las típicas cabinas inglesas e incluso con sus policías (pena no tener una foto porque su uniforme es prácticamente idéntico). Y sin embargo, uno se aleja de esa calle central apenas doscientos metros y se encuentra a ambos lados con el mar. A uno de sus lados, el que daba a St. Julian, la zona de marcha por excelencia de la isla, el paisaje era el de una ciudad moderna, con edificios de altura y diseño, iluminado al anochecer al más puro estilo Mónaco. Al otro lado, el que asoma a Vittoriosa, parecía uno mirar a una ciudad romana que hubiera sobrevivido casi intacta hasta nuestros tiempos. Y digo casi porque entre la visión de monumentos y fortificaciones había un puerto de barcos de lujo. Todo ello con un fondo de casas viejas, que no antiguas, con sus fachadas desaliñadas y algunas medio derruidas. Incluso el lujoso puerto estaba escoltado por inmensos hangares de hierro oxidado y cristaleras rotas. Lo que sí agradecía la vista es que parecía que toda la ciudad, la antigua y la moderna, estuviera construida con una misma piedra de la cual se hubiesen ido tallando cada uno de los bloques que formaban cada casa, cada monumento y cada muelle. Exceptuando, eso sí, la zona monegasca y la zona estrictamente portuaria, que rebosaba de imponentes y cómo no, oxidadas grúas.

Nosotros nos alojamos en el Grand Harbour Hotel, de dos estrellas. Estaba situado casi a pie de agua, en la zona que miraba a Vittoriosa. Tenía tres tipos de habitaciones. Con baño (46€ noche/dia los dos), sin baño (42€), y con baño y vistas al puerto (54€ creo recordar). Nosotros nos quedamos con la de 46, sin vistas y con baño. Sin vistas porque bastaba con bajar a la calle para mirar, y con baño porque me gusta ir en pelotas a mear, y mientras no seamos tan pobres, ciertos lujos son casi imprescindibles.

Llegamos por la noche, eso ya está contado. Al llegar al hotel, casi de la mano del policía, nos dieron la habitación, la número 69. No sé si lo hicieron medio a propósito, o medio de cachondeo. O fue por azar, porque éramos cuatro gatos en el hotel, pero cuando vimos la habitación pensé en otra cosa. Quizá querían que nos quedáramos con una buena impresión, porque aunque era sin vistas, estaba en el piso más alto de habitaciones y orientada de tal manera que pudiéramos ver gran parte del puerto. Aunque de eso no nos dimos cuenta hasta la mañana siguiente. De lo que sí nos dimos cuenta fue de que (por cierto el word me dice que éste “de que” está mal dicho, que debería ser solo “que”… se admiten sugerencias, pero me suena mejor como estaba)… lo dicho nos dimos cuenta de que a partir de las 10, en un día de diario, no había nadie en la calle. Salimos a dar un paseo y ver si nos daban de cenar en alguna parte y no hubo manera. Así que a “dormir” nos fuimos.

Dormir dormimos mal y poco. A causa de un pequeño desorden de horarios que arrastrábamos y de que alguien ronca como un cerdo. Si hay que decirlo hay que decirlo, aunque ese cerdo sea yo, que por cierto, creo que intentaré poner en marcha la operación que tengo pendiente para que mi niña pueda dormir mejor. Pues eso, que nos levantamos pronto. Nos fuimos a Mdina, en el centro de la isla, donde había varios lugares de interés. Una fortificación muy relacionada con la historia de Malta y sus Caballeros. Ofrecía varios entretenimientos, todos previo pago. Visita a su iglesia, guía audiovisual de Mdina, “The Knights of Malta, an Epic Adventure Experience” que a saber qué era exactamente (en los panfletos mostraban maniquíes vestidos de época), y las mazmorras. Todos previo pago de entre 4 y 10 euros.

Nosotros nos metimos en las mazmorras. No por nada, porque no sabíamos qué iba a haber. Fue más bien porque el tipo de las entradas fue muy majete al abordarnos. Salió de su taquilla, supongo que entre aburrido y a la caza de incautos, y nos dijo que nos diéramos una vuelta por todo el recinto, que él nos esperaba allí para hacernos un descuento de estudiantes para ver las mazmorras. Así que después de darnos una vuelta por el lugar entramos a descubrir, bastante sorprendidos, la caverna de las torturas de Malta. Una especia de recorrido por las torturas que se habían practicado a lo largo de la historia cristiana. Detalle éste que me resultó bastante curioso. En uno de los muchos paneles que había a lo largo del recorrido explicaba que las torturas eran práctica exclusiva de los cristianos. Los musulmanes, que también habían ocupado la isla, no usaban estas prácticas. Aquellos que desobedecían las normas simplemente pasaban a ser esclavos de uso doméstico. Pero los cristianos, por lo que vimos allí, tenían una vena sádica que daba escalofríos. He de decir que Gordita y yo nos estuvimos riendo un rato de lo absurdas y maquiavélicas que eran algunas de las torturas. Colgados de la pared de un pie y un brazo, amputados de nariz, manos, piernas, y pechos, aplastados por piedras o colgados del techo, los maniquíes sacaban, irónicamente, la risa de más de un turista japonés, nórdico o… ejem… español que las contemplaba.

Después de ver la fortificación de Mdina nos fuimos a unas catacumbas cercanas, St. Paul’s Catacombs, unos túmulos funerarios que se habían convertido “en un lugar laberíntico de dimensiones que nadie ha llegado nunca a calcular” según decía la audioguía que te daban gratis con la entrada, pero que solo tenía abierto una zona de apoxidamente 25 mentros por 25 metros al público. A pesar de todo, y a pesar de Valeria, que dice Carol que un día os contará quién es, me sorprendió el lugar, sus tumbas y algunas de las historias que contaba el aparatito.

Así que ese fue el día viernes, al fin y al cabo en lo que toca a lo turístico. Nos volvimos al hotel cansados de una lluvia constante que caía de lado. Nos despertamos de la siesta tarde para descubrir que a las seis cerraban el museo de guerra de La Valletta. Así que dando un paseo nos encontramos con Ollie’s. Un par de horas más tarde y medio borrachos nos fuimos al hotel a dejar las mochilas, y cuando llegamos allí nos quedamos media hora reposando el mareo y secando las ropas del aguacero que nos acompañó en los quinientos metros de camino a casa.

Salimos a cenar a un restaurante que estaba al lado del Ollie’s. Cenamos muy bien. De primero sopa de pescado con hierbabuena. Le sobraba la hierbabuena, que le daba un toque a mojito, pero estaba estupenda. De segundo, yo pedí cerdo, que no estaba muy bueno, e hice que Gordita se pidiera una pasta rellena de parmesano con salsa de setas que estaba… pfff. Cuando iba a mitad de comerme el cerdo ya estaba lleno y para cuando me lo acabé me desabrochaba el pantalón. Pero es que la mitad del plato de pasta que me dejó Gordita estaba… increible. Pedimos un vino Maltés y no pedimos postre. Nos costó un ojo de la cara (55€) y eso sin los extra 10 euros que intentó estafarnos la camarera. Pero fuimos a casa rodando. Y hasta el sábado.

Y el sábado pasó casi volando. Fuimos a la zona del puerto de Vittoriosa, agradeciendo que los autobuses te llevaran por los lugares más pintorescos sin tener que mover el culo, que Carol estaba destroza. Paseamos un rato, comimos en el McDonalds las hamburguesas más ricas (de Mcdonalds) que nunca hemos comido, y volvimos al hotel. Pagamos en efectivo para que no te cobraran un 5% de más y nos fuimos a pasar las últimas tres horas en el aeropuerto. Hicimos uso de los 10 últimos minutos de batería del portátil en la conexión wifi gratuita del aeropuerto, y después de unas fotos con el capitán pirata entramos al avión los primeros de los cuatro gatos que íbamos en el avión. Matadillos. Pero satisfechos.

Dice Gordita que algún día se leerá la parrafada que he escrito. Que más vale que por lo menos le ponga fotos… Bueno, luego se queja de que no escribo nada en el blog. Así que aquí queda. Nos vemos en Pisa para aquellos que nos hagáis disfrutar de vuestra presencia. Para el resto nos leemos pronto.